Polen Alergénicos en Argentina



Polen alergénico en Argentina ó Polinosis en Argentina


Primeros estudios en el mundo

La primera definición científica de polinosis fue realizada por el Dr. Bostock en 1819. En un trabajo que leyó en la Sociedad Médico Quirúrgica de Londres, titulado "un caso de una afección periódica de los ojos y el tórax" describió su propia enfermedad consistente en un proceso que afectaba a los ojos y la nariz pero a diferencia del coriza común solamente se producía durante la estación del heno en Inglaterra "junio y julio", denominándolo por ello fiebre del heno. En 1928 el Dr. John Bostock leyó un segundo estudio que incluía a 18 casos similares al suyo, algunos de ellos acompañados de asma. Pasaron 40 años para que el médico inglés Charles Harrison Blackley publicara en su libro "Naturaleza y causa del catarro estival (fiebre del heno o asma del heno)", que la causa de la enfermedad no era producida por los efluvios del heno sino por el polen , especialmente por los procedentes de las gramíneas. El tiempo le ha dado la razón a Blackey, reconociéndose en la actualidad que el polen de gramíneas no solamente son la causa más importante de "fiebre de heno" en Inglaterra sino globalmente en todo el mundo, debido a su extensa distribución (20% de la masa vegetal) y a su gran alergenicidad. Aunque obviamente no son los únicos, también hay otros granos de polen que contribuyen de forma importante en la polinosis. Se estima que un 50% de los casos son producidos por le polen de Gramíneas, 20% de Ambrosia, 30% son debido a Betula, 40% por la Olea y 60% a la Parietaria.

Los granos de polen representan en nuestro país una de las causas más frecuentes de alergias respiratorias junto con las partículas de hongos.

En Argentina, las Poaceae (gramíneas) de crecimiento espontáneo parecería ser las causas más importantes de polinosis ya que las mismas se encuentran a lo largo y a lo ancho de nuestro país. Le continúan las familias Oleaceae (Fraxinus: fresno y Ligustrum: ligustro), Urticaceae (Parietaria y Urtica: ortiga), Asteraceae o Compositae (Ambrosia: altamisa y Artemisia), Chenopodiaceae-Amaranthaceae (Chenopodium y Amaranthus), Plantaginaceae (Plantago: llantén), Polygonaceae (Rumex: lengua de vaca), Platanaceae (Platanus: platano, Cupressaceae (Cupressus: ciprés), Pinaceae (Pinus: pino), Fagaceae (Quercus: robles).

Estudios aeropalinológicos locales con aplicación en el área clínica, pueden citarse los de:
BORROMEI, A. & QUATTROCCHIO, M. 1990; ARAMAYO, E. et al. 1992; RAMON, G.D. et al 1995; RAMON, G.D. et al. 2001, en Bahia Blanca, CUADRADO, G. 1979, en Corrientes, FERRER, C. & COSTA, M.C. 2000(a y b); FANTINI, C. et al. 2001, en Mar del Plata, WINGENROTH, M.C. 1996; GANDUR, A. et al. 2001, en Mendoza, PAUL, R.M. et al. 1998, en Posadas, ROJIDO, G. et al. 2001), en Paraná, CRISCI, C. et al. 2001, en Rosario, GARCIA DE ALBANO, M.E. 1996, en Salta, GARCÍA DE ALBANO, M.E. 1993, Santiago del Estero, GARCÍA DE ALBANO, M.E. 1989, Tucumán. Los mismos ponen de manifiesto la prevalencia de sensibilización en los pacientes polínicos de diversas áreas geográficas del país.

La variación en intensidad y la amplitud de la época de presentación de síntomas se explica por la variación de la cantidad y tipología del polen presente en la atmósfera de un lugar determinado, conocimiento que obtenemos mediante estudios aeropalinológicos. Los mismos tienen como objetivo el análisis de granos de polen y esporas, como también los distintos factores que inciden en su liberación, dispersión y permanencia en la atmósfera: época de floración, capacidad de dispersión de los granos de polen (factores biológicos); precipitaciones, temperaturas, vientos (factores climáticos-meteorológicos) como los movimientos de turbulencias de las masas de aire que alteran el transporte de las partículas.

.